Divulgar la meteorología agrícola

Una de las dificultades más reconocidas en la agrometeorología es la introducción y difusión de los resultados al sector agropecuario y Cuba no escapa de esta problemática. Hasta el momento, los estudios sobre el nivel de percepción de los productores – a distintos niveles – son escasos, cuestión que se complica cuando se focaliza en las particularidades locales de cada uno de los territorios.

La transferencia de información agrometeorológica al usuario se realiza mediante diferentes formas. Los servicios meteorológicos utilizan algunos tales como boletines periódicos: en papel, INTERNET, medios de difusión: TV, radio o diarios y/o correo electrónico.

En estudios de percepción realizados en áreas productivas aledañas a una estación agrometeorológica en Villa Clara, región central de Cuba, se observó que en la muestra estudiada la información meteorológica resulta útil a la mayoría de los encuestados, sin embargo existe desconocimiento entre los especialistas (más del 50% de los encuestados) sobre el concepto y alcance de la meteorología agrícola.

Por otra parte, en nuestro caso se observa que el noticiero nacional de televisión (NTV) y/o emisoras nacionales de radio es seleccionada con mayor frecuencia como la primera fuente informativa meteorológica, seguida por el canal local de televisión (TELECUBANACÁN) y/o las emisoras locales de radio.

Los encuestados, todos ellos productores agrícolas, manifiestan mantenerse siempre informados sobre la situación meteorológica, información que emplean mayoritariamente para la planificación. ¿Qué hacer para solucionar este problema? ¿Cómo hacer llegar la información de forma segura y comprensible a los productores?

Para dar solución al problema, en nuestras condiciones se impone hacer una diferenciación, ya que evidentemente los mensajes dirigidos a los directivos de las empresas agropecuarias difieren de aquellos cuyos receptores son los productores individuales. Los últimos generalmente no poseen acceso a redes y carecen en muchos casos de teléfono, por citar dos elementos limitantes a considerar en el momento de diseñar o establecer cualquier sistema de información.

Primeramente, en el caso de los directivos, se debe contar con un producto meteorológico de fácil manipulación para la adecuada asimilación (servicios estándares), el cual debe llegar con la suficiente frecuencia para el cambio de planes o decisiones.

La experiencia de tráfico de información meteorológica a escala local nos indica que si bien el correo electrónico puede ser una opción a considerar, nos indicaba ciertas dificultades, entre ellas: a) el cliente debía ser usuario de algún proveedor de correo electrónico: Este prerrequisito no siempre podía cumplirse, b) excesiva personalización de la información: La información llegaría solamente a la cuenta del destinatario sin dejar oportunidad a todos los demás interesados en documentarse, c) el costo adicional por tráfico de la información. En caso del pago por conexión de la empresa a su proveedor de correo, d) falta de operatividad: La llegada de la información a su destino dependería del horario de conexión entre los puntos de emisión y recepción, y e) delegación indebida de responsabilidad: Parte de la responsabilidad de la prontitud y calidad de la información caería en terceras instituciones.

Estas consideraciones llevaron a la creación de un sistema para el tráfico de información que llamamos en su momento sistema de web remoto, establecido sobre la base de un enlace punto a punto; el cual permitió ciertas ventajas técnicas, entre ellas: a) Independencia de la intervención del usuario para su actualización, b) brinda una estructura para la revisión de la información, c) ofrece la posibilidad de intercambio de información segura entre el proveedor y el cliente y por último d) el proveedor cuenta con toda la estadística de uso y es fácil determinar cualquier violación de lo regulado.

El sistema contribuyó a la solución parcial del problema; sin embargo, la ausencia de líneas telefónicas y módems capaz de dar cobertura a todos los clientes en un mínimo de tiempo, el propio diseño del sitio web y la capacitación que debe acompañar el proceso de introducción del sistema constituyeron las limitaciones más importantes y aun quedaba el problema con los pequeños productores… ¿Qué hacer?

Se impone entonces pensar en el papel de las estaciones agrometeorológicas con operadores, las cuales no concebíamos únicamente como “colectoras de datos e información” sino que debían constituir algo así como centro de referencia a escala local. Si echamos una mirada a las estaciones, vemos que son los puntos más próximos a los productores, ellas llegan de alguna forma a aquellos lugares donde – desde la perspectiva provincial – no podemos “ver” y tienen la (envidiable) posibilidad de estar por más tiempo en contacto directo con los campesinos.

Día a día presenciamos como datos e información agrometeorológica “se pierde” sin ser correctamente aprovechada o explotada en todas sus posibilidades. Surgió entonces la idea de usar las emisoras de radio locales como portavoces de nuestro mensaje.

Por supuesto, que para ello, se requirió primeramente un proceso de negociación con las autoridades de la divulgación radial para lograr el espacio – en nuestro caso, sin costo alguno –, el cual por demás debe situarse en horarios donde se garantice la audiencia del campesinado. Nacen así las primeras salidas cada diez días con la información agrometeorológica; en esta ocasión dirigida al manejo del agua, con datos como la evapotranspiración de referencia estimada por el método de Penman – Monteith recomendado por la FAO y calculado en tanto en estaciones agrometeorológicas, como en las sinópticas y climáticas, las cuales accedieron a contribuir con nuestro proyecto. Hasta el momento, se ha logrado mantener la salida decadal, a lo cual se han sumado emisiones semanales cada sábado.

Simultáneamente, recurrimos al diseño y circulación de un nuevo boletín agroclimático mensual. Esta publicación no responde exactamente al formato clásico del resto de su tipo, más bien responde a un suelto, a una hoja suelta con contenidos “más frescos”. Nuestra experiencia cuenta con un año de salida, primeramente distribuida por correo electrónico, socializada a través de organizaciones no gubernamentales, como la Asociación Nacional de Técnicos Agrícolas y Forestales de Cuba (ACTAF) y en estos momentos, disponible en la web.

A través de la radio se garantiza una mayor visibilidad de la información agrometeorológica, sin embargo… ¿Cómo reciben los campesinos esta información? ¿Satisface la misma sus necesidades? ¿Saben cómo interpretarla de la forma más provechosa para ellos? Para responder todas estas interrogantes se requieren mecanismos de evaluación de la recepción y percepción de la información cada día más ajustados a las particularidades locales. En este proceso, los agrometeorólogos debemos hacernos acompañar de especialistas de la comunicación social para garantizar el éxito de nuestros propósitos…pero ya este es tema para otro comentario.